-Franco siempre dice que vos sos mejor que él...
-Y... Un hermano mayor siempre va a decir eso del menor. Si sigo entrenando quizá sea un poquito como él. En Inferiores yo era un volante más adelantado que él, pero acá en Primera me siento más seguro jugando atrás como él.
-¿Hablaste con Franco?
-Mi papá le avisó para que mire el partido por Internet y ya me dio un consejo. "En Racing no se puede no dejar el alma, eh". El sabe lo que es Racing, ya lo vivió y le tengo que hacer caso.
-¿Tratás de imitarlo?
-Somos diferentes, pero sí, intento copiarlo. Acá en casa guardamos muchos videos de Franco y siempre me voy a dormir mirando uno así aprendo.
-¿Fuera de la cancha sos parecido a él?
-(Risas) Yo soy tranquilo, el más nervioso era él, que hacía cosas fuera de lugar... Pero por eso lo quiere todo el mundo en Racing y también en Escobar...
- En Racing solía saludar a todo el mundo...
-Ufff... sí. Acá por casa le dicen el Salvador, porque se baja del auto a saludar a todos. Una vez llegamos tarde a un compromiso porque se paró 30 veces para hablar con la gente.
-¿Soñás con jugar con él en Racing?
-Es el sueño de toda la familia. Franco me dijo que antes de los 30, cerca de los 25, quiere volver para que juguemos juntos.
-Fuiste con tu hermano a Alemania, ¿qué pasó?
-Me probé en la Sub16 cuando lo vendieron a él y quedé también en Hoffenheim, pero Franco me dijo que primero me haga un nombre en Racing y tenía razón. Yo también quiero ayudar al club...

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